la evolución de las series más exclusivas de Lamborghini

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La producción de vehículos de tiraje extremadamente reducido ha sido una constante en Lamborghini durante las últimas dos décadas, y una de las personas que mejor ha seguido esta evolución es el coleccionista suizo Albert Spiess. Su interés por los modelos más raros de la marca nació hace varios años, cuando adquirió un Countach LP400 S de 1979. A partir de ese momento decidió dedicar más tiempo al estudio y búsqueda de autos con valor histórico o técnico dentro del desarrollo de la firma.

El proyecto personal de Spiess coincidió con el surgimiento, en 2007, de una nueva línea de Lamborghini enfocada en unidades muy limitadas. Ese año se presentó el Reventón, un modelo que inauguró una serie de vehículos destinados a probar diseños, materiales y soluciones que más tarde se trasladarían a modelos de producción. Después llegarían cinco capítulos más: Sesto Elemento en 2010, Veneno en 2013, Centenario en 2017, Sián en 2019 y Countach LPI 800-4 en 2021. Algunas de estas ediciones se ofrecieron en configuraciones cerradas y descapotables, y todas marcaron etapas técnicas distintas dentro de la marca.

Cada incorporación a su colección responde, según Spiess, a un motivo particular. El Reventón Roadster le llamó la atención por la forma de su carrocería, que anticipó rasgos usados posteriormente en los V12 modernos. El Sesto Elemento —pieza que considera central en su colección— lo eligió por su enfoque extremo en la ligereza y por su uso estructural de fibra de carbono. El Veneno Roadster le resultó interesante por su planteamiento de diseño atípico; el Centenario por su producción especialmente baja; el Sián Roadster por introducir el sistema híbrido en Lamborghini; y el Countach LPI 800-4 como referencia directa al prototipo de 1971, cuya restauración conoció de cerca gracias al área Polo Storico.

Para Spiess, la explicación detrás de cada compra es más simple de lo que parece: asegura que siente la misma emoción que experimentó al ver por primera vez un Countach. Esa reacción, afirma, ha sido suficiente para mantener una colección que no solo concentra vehículos difíciles de obtener, sino que también permite observar cómo la marca ha utilizado estas ediciones limitadas para ensayar nuevas líneas de diseño y avances tecnológicos.

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