Una BMW dio la vuelta al mundo en los años 80
Entre 1982 y 1984, una joven británica recorrió cerca de 56 mil kilómetros alrededor del mundo a bordo de una motocicleta de producción en serie. El viaje comenzó en Londres y se extendió durante dos años, en una época en la que este tipo de travesías eran excepcionales y estaban lejos de la exposición mediática actual. La protagonista fue Elspeth Beard, quien con apenas 23 años se convirtió en la segunda mujer documentada en completar una vuelta al planeta en motocicleta.
La motocicleta utilizada fue una BMW R 60/6, un modelo que no fue concebido como vehículo de aventura ni como una máquina extrema, pero que terminó siendo clave para completar uno de los recorridos más largos registrados en el motociclismo de su tiempo.
Viajar en motocicleta en los años ochenta
El recorrido de Beard se desarrolló en los primeros años de la década de 1980, un periodo marcado por cambios culturales y tecnológicos, pero también por limitaciones logísticas para los viajes de largo alcance. La información era escasa, la comunicación limitada y el soporte técnico prácticamente inexistente en muchas regiones del mundo.
En ese contexto, la motocicleta comenzaba a consolidarse como una herramienta de exploración personal más allá del uso urbano, aunque todavía era una práctica minoritaria.

Una motocicleta pensada para la constancia
La BMW R 60/6 formaba parte de la serie /6, introducida por BMW en 1973 como evolución de la familia /5. Dentro del catálogo de la marca, este modelo ocupaba un lugar de entrada y no destacaba por su nivel de innovación frente a opciones de mayor cilindrada.
Estaba equipada con un motor bóxer de dos cilindros y 599 centímetros cúbicos, asociado a una transmisión manual de cinco velocidades. Utilizaba frenos de tambor en la rueda delantera y un sistema de carburación convencional, una combinación que priorizaba la sencillez mecánica y la facilidad de mantenimiento. El depósito de combustible estándar era de 18 litros, con la opción de uno de 24 litros para quienes buscaban mayor autonomía.
Un desempeño probado en condiciones reales
Durante el viaje, la R 60/6 enfrentó distintos tipos de caminos, climas y superficies, en continentes con realidades muy distintas entre sí. Aunque el modelo no era considerado especialmente moderno en su época, su desempeño evidenció que la fiabilidad y la robustez podían ser más determinantes que la tecnología avanzada.
La experiencia contrastó con la percepción inicial del modelo y contribuyó a reforzar la reputación de las motocicletas BMW como vehículos capaces de sostener recorridos prolongados con un mantenimiento básico.
Un relato que quedó documentado
Años después, Elspeth Beard relató su experiencia en el libro Lone Rider, donde aborda tanto los desafíos técnicos del viaje como los obstáculos personales y sociales que enfrentó antes de emprenderlo. Su testimonio se convirtió en una referencia temprana del motociclismo de larga distancia y del papel de las mujeres en este tipo de expediciones.
Más allá de cifras de ventas o especificaciones técnicas, la vuelta al mundo realizada en una BMW R 60/6 permanece como un registro relevante del motociclismo de los años ochenta, cuando viajar en motocicleta a escala global aún era una excepción y no una tendencia.