La nueva generación eléctrica de BMW M eleva el estándar de conducción deportiva
La división de alto rendimiento BMW M ha confirmado un cambio de paradigma técnico que culminará en 2027 con el lanzamiento de su nueva generación de vehículos eléctricos, conocida como Neue Klasse. Esta transición no se limita a un cambio de motorización, sino que introduce una arquitectura de control centralizada y un sistema de tracción de cuatro motores independientes que busca redefinir los estándares de agilidad y potencia en el segmento deportivo. Con este movimiento, la firma alemana traslada su identidad histórica a una plataforma tecnológica completamente nueva y adaptable al uso diario.
Control total mediante cuatro motores
El corazón de esta evolución es el sistema BMW M eDrive, que asigna un motor eléctrico a cada rueda de forma individual. Esta configuración permite una gestión del par motor sin precedentes, coordinada por un software de control dinámico que supervisa la tracción en tiempo real.
Una de las innovaciones más destacadas es la capacidad del sistema para desacoplar el eje delantero de forma automática. Esta función permite que el vehículo opere exclusivamente con tracción trasera en trayectos de velocidad constante, optimizando el consumo de energía y aumentando la autonomía general del automóvil.

Infraestructura energética y carga rápida
Para respaldar este nivel de desempeño, los vehículos integrarán baterías de alta tensión con una capacidad superior a los 100 kWh. Gracias a la implementación de tecnología de 800 voltios, las unidades podrán recuperar energía a velocidades significativamente mayores que los modelos actuales.
El diseño del chasis también se beneficia de este nuevo esquema, ya que la carcasa de la batería se utiliza como un componente estructural que conecta ambos ejes. Esta integración física aumenta la rigidez del conjunto del vehículo, mejorando la estabilidad y la respuesta dinámica tanto en carretera como en circuitos de competición.
Inversión estratégica en San Luis Potosí
El impacto de esta nueva era tecnológica tiene un eco directo en la industria automotriz regional. La planta de BMW Group en San Luis Potosí, México, recibirá una inversión de 800 millones de dólares para integrar la producción de estos vehículos eléctricos y sus baterías a partir de 2027.
Esta apuesta refuerza la presencia de la marca en Latinoamérica, un mercado donde el 20% de sus ventas ya corresponden a modelos electrificados. Actualmente, México ya desempeña un papel crucial en la red global de la marca con la producción de modelos como el BMW M2, los cuales se exportan a mercados internacionales.
Sostenibilidad y procesamiento avanzado
La innovación de la Neue Klasse también alcanza los materiales de fabricación. Por primera vez, se emplearán componentes de fibra natural en lugar de materiales sintéticos tradicionales. Este avance permite reducir la huella de carbono en la producción en aproximadamente un 40%, manteniendo la ligereza y resistencia necesarias para un vehículo de alto desempeño.
En el apartado electrónico, la gestión de todas las funciones críticas recae en cuatro ordenadores de alta capacidad denominados Superbrains. Estos procesadores unifican la potencia informática para la conducción dinámica, la asistencia automatizada y los sistemas de infoentretenimiento, facilitando actualizaciones de software más ágiles que garantizan la vigencia tecnológica del vehículo a largo plazo.