Ford Racing y Red Bull presentan la nueva imagen del RB22 en Detroit

0
oracle-red-bull-racing-2026-f1-coche-decoracion-3d-render-detroit
Spread the love

Los monoplazas de la escudería austriaca con Max Verstappen e Isack Hadjar, ya están listos para la siguiente temporada. Con la revelación del RB22 en la emblemática estación Michigan Central, Ford y Oracle Red Bull Racing oficializaron la identidad visual y técnica que marcará el regreso del fabricante estadounidense a la Fórmula 1 en 2026. Este lanzamiento no solo representa un cambio de diseño, sino el inicio de una ambiciosa sociedad bajo el sello de Red Bull Ford Powertrains, que pondrá fin a una ausencia de 22 años del Óvalo Azul en la parrilla.

El monoplaza principal destaca por un acabado azul brillante que busca resaltar la herencia de la marca en un escenario global. Sin embargo, la verdadera innovación se encuentra bajo la carrocería. Equipos de ingeniería en Dearborn y Milton Keynes han trabajado en el desarrollo de una unidad de potencia híbrida donde el cincuenta por ciento de la energía será eléctrica. Para la firma, este despliegue técnico funciona como un laboratorio de alto voltaje; el software y la tecnología de baterías probados por Verstappen en la pista serán los pilares de la próxima generación de vehículos comerciales, incluyendo modelos como la F-150 y la Ranger Raptor.

La dirección de Ford Racing vincula este proyecto con un legado que se remonta a 1901, cuando una victoria de Henry Ford aseguró los fondos para crear la compañía. Hoy, ese ADN competitivo se integra en una estructura de negocio que busca capitalizar la experiencia en las carreras para mejorar sus divisiones de vehículos eléctricos y de combustión. Esta visión se extiende a otras categorías de resistencia y rally, reafirmando que la presencia en la Fórmula 1 es un paso estratégico para la evolución de sus productos masivos.

En el contexto regional, la importancia de este retorno resuena directamente en la infraestructura industrial de México. Con operaciones que iniciaron hace un siglo, las plantas de Hermosillo, Cuautitlán, Chihuahua e Irapuato son fundamentales para la producción global de la marca. Al fabricar desde el Mustang Mach-E hasta avanzados sistemas de propulsión, la capacidad técnica de los centros mexicanos se alinea con la vanguardia tecnológica que hoy se presenta en el RB22, asegurando que el conocimiento adquirido en los Grandes Premios llegue eventualmente a las calles.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *