Audi cierra 2025 con 1.6 millones de entregas
El balance de Audi en 2025 confirma un cambio de ciclo para la firma de Ingolstadt. A pesar de que las entregas globales cayeron un 3 por ciento, situándose en 1.6 millones de unidades, la marca logró un hito histórico en su división eléctrica con un crecimiento del 36 por ciento. Tras un año marcado por la volatilidad económica y una competencia feroz en los mercados asiáticos, el fabricante alemán parece haber encontrado oxígeno en el último trimestre, impulsado por una renovada cartera de pedidos que ya anticipa un 2026 de recuperación.
Un cierre de año marcado por el repunte en las entregas
Aunque los datos anuales muestran una contracción respecto a 2024, el comportamiento mensual de Audi cambió drásticamente a partir de septiembre. Durante todo el cuarto trimestre, la marca registró incrementos sostenidos mes a mes, lo que sugiere que la falta de disponibilidad de modelos que afectó la primera mitad del año ha comenzado a resolverse.
Este dinamismo se refleja en el volumen de pedidos, que cerró el año con un aumento del 13 por ciento. La demanda de modelos eléctricos fue el factor más determinante, con un salto del 58 por ciento en las reservas. Marco Schubert, responsable de ventas de la compañía, sostiene que la ofensiva de producto finalmente se está materializando en entregas reales, especialmente tras el lanzamiento de los modelos A6 e-tron y Q6 e-tron.

Desafíos geopolíticos y el peso de los aranceles
El entorno internacional no fue favorable para la firma durante 2025. Dos factores principales lastraron los resultados globales: la agresiva guerra de precios en el mercado chino y la política arancelaria de Estados Unidos. En Norteamérica, las entregas retrocedieron un 12.2 por ciento, mientras que en China la caída fue del 5 por ciento, aunque Audi logró mantener su cuota frente a sus competidores directos en la región.
En contraste, el mercado europeo mostró una resistencia notable. En Alemania, las ventas subieron un 4 por ciento, destacando un dato revelador: la entrega de vehículos eléctricos en suelo germano aumentó un 89 por ciento, consolidando la aceptación de la nueva tecnología en su mercado local.

El rol de los mercados emergentes y la caída de Audi Sport
Fuera de los mercados tradicionales, la marca encontró cifras positivas en regiones de ultramar, con un crecimiento conjunto del 6 por ciento. Casos como el de Argentina, con un incremento del 77 por ciento, y Turquía, con un 28 por ciento, sirvieron para equilibrar la balanza comercial del grupo.
Por su parte, la división de altas prestaciones, Audi Sport, sufrió un descenso del 13 por ciento en sus ventas. Esta caída no responde a una falta de interés del público, sino a cuestiones logísticas y técnicas: la transición hacia nuevos modelos redujo el stock disponible en los concesionarios durante gran parte del año.
Perspectivas para el próximo ciclo
Para 2026, la estrategia de Audi se centrará en mantener la inercia del último trimestre. La empresa planea acelerar su actividad en China con variantes específicas de batalla larga, como el A6L y el Q5L, además de nuevos lanzamientos eléctricos. Con una cartera de pedidos robusta y la estabilización de sus cadenas de suministro, el fabricante espera que el crecimiento experimentado desde septiembre se convierta en la norma del próximo ejercicio fiscal.