Bronco a prueba en el desierto de Baja California
La durabilidad de un vehículo suele medirse en años de uso cotidiano, pero para la familia Ford Bronco, esa métrica se comprime en apenas seis días de exigencia extrema en el desierto mexicano. Ford ha trasladado su proceso de validación de calidad fuera de los laboratorios convencionales para someter a sus unidades de serie al terreno de la península de Baja California. El objetivo es claro: exponer a los componentes a un castigo que las instalaciones controladas no pueden replicar, asegurando que cada pieza resista las condiciones más hostiles antes de llegar al consumidor final.

Un laboratorio dinámico en el rally NORRA
A diferencia de las competencias de velocidad pura e ininterrumpida, el rally NORRA ofrece un formato con paradas nocturnas que resulta fundamental para la recolección de datos técnicos. Este esquema permite a los especialistas realizar inspecciones detalladas cada noche, evaluando el desgaste de los componentes tras jornadas de casi 30 horas de conducción. Durante el recorrido de aproximadamente 2,000 kilómetros, los vehículos enfrentan superficies variables como rocas, arena y el complejo polvo fino conocido como fesh-fesh.

Ingeniería de campo y resultados reales
La participación en este rally no se limita a una exhibición de marca; es una operación de diagnóstico en tiempo real liderada por los propios creadores del vehículo. En lugar de pilotos externos, ingenieros como Jamie Groves y Seth Goslawski operan las unidades para identificar casos extremos y aleatorios que solo ocurren en el todoterreno.
Los puntos clave de este proceso de validación incluyen:
- El uso de modelos Bronco Badlands y Wildtrak en condiciones de serie, con la única adición del equipo de seguridad reglamentario.
- El análisis posterior de piezas críticas, como amortiguadores, bujes y brazos de suspensión, que se envían a los proveedores para un estudio técnico profundo.
- La mejora de la ergonomía interior y la calibración de sistemas tecnológicos de asistencia basándose en la experiencia de los ingenieros como ocupantes durante la carrera.
- El entrenamiento del personal bajo la tutela de pilotos profesionales de la división Ford Racing.
En su intervención más reciente, el equipo logró posicionarse en el lugar 58 de la clasificación general entre más de 150 participantes. Esta estrategia busca que la fiabilidad del producto final no sea solo una proyección teórica, sino una característica verificada en uno de los entornos más impredecibles del mundo.