Nueva tecnología logra internet más rápido que el Wi-Fi
Una tecnología experimental que utiliza luz para transmitir datos ha logrado velocidades de hasta 362 Gbps en laboratorio, superando ampliamente al Wi-Fi actual. Sin embargo, no se trata de un producto disponible ni de un reemplazo inmediato, sino de un desarrollo científico en etapa temprana.
En pruebas controladas, el sistema demostró una capacidad de transmisión significativamente mayor a la de las redes inalámbricas convencionales. Este avance se explica por el uso del espectro óptico, que permite manejar mayores volúmenes de información en comparación con las ondas de radio.
Cómo funciona
El sistema transmite datos mediante haces de luz modulada en lugar de radiofrecuencia. Para ello, utiliza pequeños emisores láser integrados en chips que envían múltiples señales de forma simultánea hacia un receptor.
Este método reduce interferencias y mejora la eficiencia en entornos donde varias redes operan al mismo tiempo.
Por qué no reemplaza al Wi-Fi
A pesar de su velocidad, la tecnología presenta limitaciones importantes:
- Solo funciona a corta distancia
- Requiere línea directa entre dispositivos
- La señal se bloquea con obstáculos
- No ha sido probada fuera de laboratorio
Estas condiciones impiden su uso en escenarios cotidianos como hogares o espacios abiertos.
De dónde viene el desarrollo
El proyecto fue desarrollado por la University of Cambridge y publicado en la revista Advanced Photonics Nexus.
Se trata de investigación académica, no de un lanzamiento comercial, por lo que no existen dispositivos disponibles ni fechas de llegada al mercado.
Por sus características, esta tecnología podría aplicarse en espacios específicos donde se requiere alta velocidad y estabilidad, como centros de datos, hospitales o entornos con alta densidad de dispositivos conectados.
En estos casos, funcionaría como complemento de las redes actuales.

La transmisión de datos mediante luz representa una alternativa con potencial, pero aún en fase experimental.
Más que anunciar el fin del Wi-Fi, este avance muestra hacia dónde podría evolucionar la conectividad en los próximos años.