Audi revive el Auto Union Lucca
Audi volvió a poner en marcha uno de los vehículos más extraños y avanzados de su historia. Se trata del Auto Union Lucca, un modelo experimental de la década de 1930 creado específicamente para romper récords de velocidad y que, en 1935, alcanzó casi 327 km/h en una autopista italiana. Ahora, más de 90 años después, la marca alemana completó una reconstrucción funcional del automóvil y lo integrará a su colección histórica.
El proyecto fue desarrollado por Audi Tradition y será presentado dinámicamente ante el público durante el Festival of Speed de Goodwood 2026. La recreación tomó cerca de tres años y fue realizada a partir de fotografías, archivos históricos y documentos técnicos conservados por la marca.

El Auto Union Lucca nació en un periodo donde los fabricantes europeos competían constantemente por establecer nuevos récords de velocidad. En esos años, Auto Union —integrada por Audi, DKW, Horch y Wanderer— ya destacaba en competencias de Grand Prix, pero también buscaba demostrar el potencial tecnológico de sus vehículos fuera de los circuitos tradicionales.
Para lograrlo, los ingenieros desarrollaron un automóvil completamente distinto a los monoplazas abiertos de la época. El Lucca utilizaba una carrocería cerrada con una silueta extremadamente aerodinámica, creada a partir de pruebas realizadas en túnel de viento en Berlín-Adlershof.

El diseño incluía una parte trasera alargada en forma de aleta, salpicaderas tipo lágrima y una estructura fabricada en metal ligero. En aquel momento, la prensa especializada comenzó a llamarlo “Rennlimousine”, término utilizado para describir este tipo de autos de competición con carrocería cerrada.
Bajo la carrocería se encontraba un motor V16 de cinco litros derivado de los vehículos de carreras de Auto Union. La primera configuración entregaba alrededor de 343 caballos de fuerza, cifra considerable para mediados de los años treinta.
Antes del intento oficial de velocidad, el vehículo realizó pruebas en el circuito Avus de Berlín durante diciembre de 1934. Posteriormente fue trasladado a Italia, donde Auto Union encontró un tramo recto de autopista entre Pescia y Altopascio, cerca de Lucca, ideal para las pruebas de alta velocidad.

El 15 de febrero de 1935, el piloto Hans Stuck realizó varios intentos sobre ese tramo carretero. Después de diferentes ajustes técnicos y aerodinámicos, el Auto Union Lucca registró una velocidad promedio de 320.267 km/h en la prueba de la milla con salida lanzada y alcanzó una velocidad máxima de 326.975 km/h.
El resultado permitió que el modelo fuera presentado como el automóvil de competición de carretera más rápido del mundo en ese momento.

Meses después, versiones derivadas del mismo vehículo participaron en la carrera Avus de Berlín. Aunque ninguno de los ejemplares logró terminar la competencia, el desarrollo permitió a Auto Union obtener información importante para la evolución de sus autos de carreras.
La reconstrucción moderna fue encargada a la firma británica Crosthwaite & Gardiner, especializada en restauración de vehículos históricos. Audi explicó que prácticamente todos los componentes fueron fabricados artesanalmente debido a la complejidad de las piezas originales y al diseño aerodinámico del vehículo.
Incluso bajo estándares actuales, el modelo sigue mostrando cifras llamativas. Durante pruebas recientes en túnel de viento realizadas por Audi, el Auto Union Lucca obtuvo un coeficiente aerodinámico de 0.43, un dato que refleja el nivel de desarrollo técnico alcanzado por la marca hace casi un siglo.
Además, Audi confirmó que el vehículo puede configurarse tanto en especificación “Lucca” como en la variante utilizada posteriormente en Avus, gracias a diferentes elementos intercambiables de carrocería y ventilación.