Tesla Cybercab debuta bajo revisión federal
El Tesla Cybercab comenzó a ofrecer viajes en zonas limitadas de Austin, Texas, y apenas un día después de su despliegue comercial quedó bajo revisión de la autoridad estadounidense. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) abrió una investigación para determinar si el vehículo autónomo cumple con las normas federales de seguridad vigentes.
La investigación, anunciada el 4 de septiembre de 2026, se centra específicamente en la autocertificación realizada por Tesla para el Cybercab. En Estados Unidos son los propios fabricantes quienes certifican que sus vehículos cumplen con los Federal Motor Vehicle Safety Standards (FMVSS), aunque la NHTSA puede revisar posteriormente esa declaración y solicitar información técnica para comprobarla.

Un vehículo sin controles tradicionales
El Cybercab fue desarrollado específicamente para operar de forma autónoma. Tesla confirma en su documentación oficial que el habitáculo cuenta con dos plazas y prescinde por completo de volante, pedal del acelerador y pedal del freno. La compañía señala además que el vehículo utiliza cámaras y sensores para desplazarse de manera autónoma.
Los pasajeros gestionan buena parte del recorrido mediante una pantalla central y la aplicación Robotaxi. Desde ahí pueden iniciar el viaje, modificar algunos ajustes del vehículo o solicitar que se detenga. Tesla también incorporó un botón físico de emergencia que permite pedir al Cybercab que se orille.
Por ahora, Tesla señala que los viajes en Cybercab están disponibles únicamente en áreas limitadas de Austin. El servicio Robotaxi de la compañía también opera con unidades Model Y en otras ciudades estadounidenses, pero estas últimas son vehículos distintos al Cybercab diseñado específicamente para conducción autónoma.

La regulación, en el centro de la investigación
Precisamente la ausencia de controles humanos tradicionales es uno de los puntos que analizará la NHTSA. La agencia quiere conocer los datos técnicos y los procedimientos utilizados por Tesla para determinar que el Cybercab cumple con las normas federales aplicables.
La investigación también revisará si Tesla consideró que algunos requisitos de las FMVSS no correspondían a un vehículo completamente autónomo. La autoridad estadounidense aclaró que, aunque actualmente trabaja en la actualización de varias normas relacionadas con vehículos automatizados —incluidas disposiciones sobre pedales de freno, limpiaparabrisas, iluminación y espejos—, las reglas actuales continúan vigentes mientras ese proceso no concluya.

La apertura de esta investigación no significa, por sí sola, que la NHTSA haya determinado que el Cybercab incumple la normativa. El procedimiento busca establecer sobre qué fundamentos Tesla realizó su certificación y comprobar si el modelo se ajusta a los requisitos federales que actualmente regulan a los vehículos que circulan en Estados Unidos.
El caso pone sobre la mesa uno de los retos que acompañan al avance de la conducción autónoma: mientras fabricantes como Tesla desarrollan vehículos concebidos desde el inicio sin conductor, parte de la regulación vigente todavía contempla elementos asociados a los automóviles convencionales.