Bentley registra el mejor tiempo sobre hielo en Suecia
El Flying Spur Speed estableció un nuevo tiempo de referencia en condiciones invernales al completar una vuelta en 2 minutos y 58 segundos en el Drivecenter Arena, el circuito activo más septentrional del mundo. La prueba se realizó en el norte de Suecia, sobre una pista completamente cubierta de hielo y nieve, lo que convierte el registro en el más rápido documentado hasta ahora bajo estas condiciones.
El escenario fue el trazado de Fällfors, ubicado a unos 160 kilómetros del Círculo Polar Ártico. Durante el invierno, sus 3.3 kilómetros permanecen congelados de forma permanente, lo que obliga a priorizar el control del vehículo por encima de la velocidad absoluta. En ese contexto, el tiempo obtenido representa un nuevo parámetro para pruebas en superficies de muy baja adherencia.
Durante la vuelta récord, el sedán alcanzó una velocidad máxima de 120 millas por hora, a pesar de que la recta más larga del circuito mide apenas 450 metros y se encontraba cubierta por hielo sólido. El vehículo utilizado fue una unidad de producción sin modificaciones mecánicas, equipada únicamente con neumáticos de invierno con clavos de 21 pulgadas, necesarios para rodar en este tipo de superficie.

Condiciones extremas y control dinámico
El resultado se logró gracias a una combinación de sistemas orientados a la estabilidad. La tracción integral de reparto variable y la dirección en el eje trasero permitieron mantener precisión en curvas y estabilidad en aceleraciones, incluso sobre hielo compacto. Para esta prueba, los sistemas electrónicos de asistencia a la conducción fueron completamente desactivados.
La prueba se inscribe dentro de una serie de evaluaciones históricas en condiciones extremas realizadas por Bentley. En años anteriores, la marca había registrado récords de velocidad sobre hielo y pruebas de resistencia en circuitos cerrados. Como referencia a ese pasado, el vehículo utilizado reproduce la configuración estética de un modelo histórico de la marca, con pintura verde Brooklands y un interior de inspiración clásica.

Sistema híbrido y arquitectura mecánica
El Flying Spur Speed emplea un sistema híbrido que combina un motor V8 biturbo de 4.0 litros con un motor eléctrico integrado en la transmisión de doble embrague de ocho velocidades. En conjunto, el sistema entrega 782 caballos de fuerza y 1,000 Nm de par, con una respuesta inmediata proporcionada por el apoyo eléctrico.
El conjunto también permite una conducción completamente eléctrica de hasta 76 kilómetros, mientras que la autonomía total combinada alcanza los 829 kilómetros. El modo eléctrico puede utilizarse incluso a velocidades de hasta 140 km/h, un dato relevante dentro de su segmento.
De serie, el modelo incorpora un chasis activo con barras estabilizadoras electrónicas, diferencial de deslizamiento limitado y dirección integral, gestionados por una nueva generación de software enfocada en maximizar la tracción y el control en superficies de baja adherencia.
El registro obtenido en Suecia no solo amplía el historial técnico del modelo, sino que aporta un punto de referencia concreto sobre el comportamiento de un sedán de gran tamaño en uno de los entornos más exigentes del invierno europeo, bajo parámetros de producción y sin configuraciones especiales.