Dos generaciones del Cayenne coinciden en el festival Icons of Porsche
El festival Icons of Porsche reunió a más de 30 mil asistentes en Dubái con una escena poco común: un Cayenne de primera generación completamente restaurado y el nuevo Cayenne Eléctrico compartiendo espacio por primera vez. La presencia simultánea de ambos modelos permitió observar cómo la marca está vinculando su historia con los desarrollos más recientes, especialmente en lo que respecta a personalización y tecnología.
El evento se llevó a cabo en el Dubai Design District, donde uno de los vehículos más comentados fue un Cayenne GTS 2009 restaurado a petición del coleccionista Phillip Sarofim. Este proyecto, realizado dentro del programa Sonderwunsch, incluyó intervenciones profundas tanto en el exterior como en la cabina. El uso del color Olive, los detalles en negro mate y el retorno del estampado Pasha en el interior fueron algunos de los elementos representativos del trabajo de reinterpretación aplicado sobre este modelo que, con el paso del tiempo, ha adquirido un lugar particular entre los seguidores de Porsche.

En contraste con esta pieza restaurada se presentó el nuevo Cayenne Eléctrico, mostrado al público por primera vez después de su estreno digital. Esta versión incorpora una potencia que puede alcanzar hasta 1156 hp y un nuevo concepto de manejo basado en la pantalla curva Flow Display. Sin embargo, uno de los aspectos más relevantes fue la amplitud de configuraciones disponibles: trece colores para el exterior, doce combinaciones de interiores y múltiples paquetes decorativos, lo que convierte a esta generación en la más personalizable desde el lanzamiento del primer Cayenne en 2002.

La combinación de ambas unidades permitió visualizar dos líneas de desarrollo: por un lado, la restauración de modelos considerados ya como clásicos modernos dentro de su comunidad; por otro, la evolución hacia plataformas eléctricas con amplias posibilidades de adaptación para cada cliente. Esta lectura conjunta del pasado y el futuro forma parte del enfoque que Porsche lleva construyendo en los últimos años.

Además del protagonismo del Cayenne, el festival exhibió otros modelos recientes. Entre ellos se incluyeron el 911 Turbo S con tecnología T-Hybrid, el Macan GTS completamente eléctrico, un Panamera Turbo E-Hybrid desarrollado bajo especificaciones Sonderwunsch, así como un 911 GT3 equipado con el Manthey Kit, que marcó un tiempo de 6:52.981 minutos en Nürburgring. El 911 Targa 4 GTS intervenido como pieza artística también formó parte del programa.
La edición más reciente del festival reforzó la intención de la marca de mantener una conexión entre modelos históricos, vehículos eléctricos y configuraciones a medida, elementos que continúan definiendo la identidad de Porsche en distintos mercados.