Ferrari revela el interior del nuevo Luce
Ferrari ha dado un paso decisivo en su transición hacia la movilidad eléctrica con la presentación del Ferrari Luce, un deportivo que no solo estrena un sistema de propulsión de cero emisiones, sino que inaugura un segmento inédito para la firma. En una reciente exhibición en San Francisco, la marca desveló la arquitectura de su habitáculo y una interfaz que rompe con la tendencia actual de las pantallas invasivas. Este proyecto, desarrollado durante cinco años junto al estudio LoveFrom, busca equilibrar la herencia mecánica de Italia con las demandas tecnológicas del futuro, priorizando la ergonomía y la respuesta física sobre la digitalización total.
Un interior centrado en el conductor
La cabina del Luce se aleja del ruido visual para centrarse en un entorno de conducción despejado. El diseño se basa en un volumen único donde la disposición de los instrumentos ha sido racionalizada para minimizar las distracciones. A diferencia de muchos vehículos eléctricos modernos que dependen de interfaces táctiles, Ferrari ha optado por mantener controles mecánicos de alta precisión, como interruptores y diales, asegurando que la interacción sea intuitiva y directa.
Este enfoque se extiende a la ubicación de los paneles. Por primera vez en un modelo de la marca, el cuadro de instrumentos está integrado en la columna de dirección, permitiendo que las pantallas se muevan en sintonía con el volante. Esto garantiza que la visibilidad de los datos críticos sea perfecta en cualquier posición de conducción, reduciendo el esfuerzo cognitivo de quien está al volante.

Innovación en materiales y microingeniería
La construcción de los elementos internos refleja una obsesión por la durabilidad y la nobleza de los componentes. El uso de aluminio reciclado, trabajado mediante mecanizado CNC de alta precisión, permite que piezas estructurales como los radios del volante queden expuestas, resaltando la estética industrial del vehículo. La superficie de estos metales ha sido tratada con un proceso de anodización que crea una microestructura hexagonal, otorgando una resistencia superior a los arañazos y un acabado que no pierde intensidad con el paso del tiempo.
El uso de cristal técnico también juega un papel fundamental. Tanto en el selector de marchas como en la llave del vehículo se emplea un vidrio de alta resistencia que permite integrar gráficos mediante microperforaciones láser. En el caso de la llave, se ha incorporado una pantalla de tinta electrónica que solo consume energía al cambiar de estado, una solución que optimiza la eficiencia y aporta una estética minimalista.

El regreso de la instrumentación analógica digitalizada
Uno de los puntos más llamativos es el multígrafo, un dispositivo situado en la consola central que fusiona la relojería clásica con la electrónica moderna. Este instrumento utiliza tres motores independientes para mover manecillas físicas sobre un dial digital, ofreciendo funciones de cronógrafo y brújula. Esta pieza simboliza la intención de la marca de no abandonar el componente mecánico que define a Ferrari, incluso en un entorno totalmente eléctrico.
El desarrollo de este vehículo continuará su hoja de ruta establecida. Tras la presentación de su plataforma técnica en 2025 y este reciente desglose de su diseño interior, la fase final culminará en mayo de 2026 en Italia, momento en el que se revelará el diseño exterior definitivo de este modelo que pretende iluminar el nuevo camino estratégico de la casa de Maranello.