Capacitan a estudiantes de universidad en seguridad vial
En México, las estadísticas de movilidad revelan una situación crítica: los incidentes viales se han consolidado como la causa principal de fallecimientos entre jóvenes de 15 a 29 años. Con un registro de 103,131 accidentes de tránsito durante 2024 , la necesidad de una educación vial práctica se vuelve urgente. Bajo esta premisa, inicia una nueva etapa de capacitación técnica que busca transformar la responsabilidad al volante mediante el uso de simuladores y tecnología de última generación.
Un laboratorio de seguridad en las universidades públicas
A partir del 17 de febrero y hasta el 12 de marzo de 2026, una serie de instituciones académicas en la Ciudad de México, Estado de México y Querétaro se convertirán en sedes de entrenamiento especializado. El programa Driving Skills for Life, que ya ha alcanzado a más de 51,000 estudiantes en sus once ediciones, llevará su despliegue técnico a los siguientes campus:
- UNAM FES Acatlán e IPN UPIICSA.
- Tecnológico Nacional de México en Toluca.
- Universidad Autónoma de Chapingo.
- Universidad Autónoma de Querétaro y la Universidad Politécnica del Estado de México.

Entrenamiento táctico y tecnología de prevención
La formación se aleja de los métodos tradicionales para ofrecer una experiencia basada en la realidad operativa del camino. El esquema de aprendizaje se divide en tres ejes fundamentales:
- Instrucción profesional: Pilotos con experiencia en situaciones de riesgo comparten maniobras tácticas y estrategias de reacción inmediata.
- Inmersión digital: Mediante el uso de realidad virtual, los universitarios experimentan los efectos críticos de la fatiga, el exceso de velocidad y las distracciones sin comprometer su integridad física.
- Análisis técnico: Los asistentes pueden inspeccionar directamente vehículos para comprender el funcionamiento de los sistemas de asistencia que hoy definen la seguridad activa.
Impacto y agentes de cambio
El objetivo central de este esfuerzo, realizado en conjunto con Enactus, es que el conductor joven deje de ser una estadística para convertirse en un agente de cambio en las carreteras. Esta iniciativa forma parte de la trayectoria de Ford de México en el país, donde opera desde 1925 y genera actualmente más de 14,000 empleos directos en sus diversos centros de producción y tecnología.