Bentley adopta combustible sostenible para traslados aéreos
La firma automotriz con sede en Crewe ha formalizado una transición operativa inmediata: a partir de ahora, todos los traslados de sus automóviles realizados por vía aérea utilizarán exclusivamente combustible de aviación sostenible (SAF). Esta medida busca intervenir en uno de los puntos más críticos de la logística automotriz, donde las emisiones de carbono son tradicionalmente elevadas en comparación con el transporte marítimo. Aunque la prioridad de la marca sigue siendo la distribución por mar, el uso de aviones se mantiene para pedidos urgentes o requisitos específicos de mercado, ahora bajo un esquema de menor impacto ambiental.

Funcionamiento y alcance del combustible SAF
El combustible de aviación sostenible es una alternativa certificada por la ISCC que se produce a partir de fuentes renovables o desechos procesados. Su implementación no requiere modificaciones en las turbinas de las aeronaves ni en la infraestructura de los aeropuertos, lo que facilita su adopción directa en las rutas globales de suministro.
Los beneficios técnicos de esta transición incluyen:
- Reducción de emisiones: Dependiendo de la materia prima, el SAF puede disminuir las emisiones de CO2e en el ciclo de vida entre un 70% y un 95% frente al queroseno convencional.
- Impacto verificado: La compañía ya ha realizado los primeros envíos de unidades terminadas bajo este esquema, registrando una baja considerable en las emisiones bajo el análisis de pozo a la rueda (well-to-wheel).
- Expansión logística: Si bien actualmente el compromiso se aplica al transporte de coches para clientes, ya se evalúa extender su uso a otras áreas de la cadena de suministro donde el flete aéreo sea estrictamente necesario.

Estrategia de descarbonización en la cadena de valor
Aimee Kelly, responsable de sostenibilidad en la organización, señaló que esta decisión se basa en evidencias medibles para reducir el impacto en los segmentos de la red logística donde los vuelos siguen siendo inevitables. La integración de este combustible se presenta como un pilar dentro de la estrategia Beyond100+, orientada a alcanzar la neutralidad de emisiones netas a largo plazo.
Esta transición no solo busca cumplir con metas climáticas, sino también ofrecer una gestión de distribución más responsable en situaciones de tiempo crítico. Al adoptar el SAF de manera transparente y verificable, la empresa refuerza los cimientos técnicos necesarios para transformar su operatividad logística de extremo a extremo.