Porsche revive el Flachbau con un 911 GT2 RS único
Porsche llevó su programa de personalización Sonderwunsch a uno de sus proyectos más extremos hasta ahora: un 911 GT2 RS transformado en el Flachbau RS, una pieza única de fábrica inspirada en el histórico Porsche 935/78 “Moby Dick”. El proyecto parte de un 911 GT2 RS de 2018, generación 991.2, equipado con Paquete Weissach y perteneciente a un cliente de la marca.
La transformación fue mucho más allá de una personalización estética. Durante casi tres años trabajaron especialistas de Sonderwunsch, Style Porsche, Weissach, Porsche Motorsport y Manthey para desarrollar una nueva carrocería sin modificar el tren motriz original. El resultado, además de cambiar radicalmente su imagen, permitió reducir el peso del vehículo en 31.6 kilogramos.

Su principal rasgo distintivo está en el frontal. Porsche abandonó la configuración tradicional de faros redondos del 911 para adoptar una silueta baja tipo Flachbau o “slantnose”, acompañada por delgadas unidades LED colocadas en distintos niveles. La carrocería está terminada en Blanco Grand Prix y combina detalles en negro y fibra de carbono expuesta, mientras que el gráfico frontal en forma de “U” hace referencia directa al 935/78 conocido como “Moby Dick”.
Manthey también intervino en el apartado aerodinámico. El Flachbau RS incorpora splitter delantero, elementos específicos en la parte inferior, difusor trasero y aerodiscos de fibra de carbono. Atrás destaca un nuevo alerón inspirado en el 911 GT3 R rennsport, aproximadamente cinco centímetros más alto y ajustable manualmente en tres posiciones. En su configuración de mayor carga aerodinámica, Porsche asegura que genera 554 kg de carga sobre el eje trasero a 340 km/h.

El habitáculo también fue sometido a una importante reducción de peso. Porsche eliminó componentes como el sistema multimedia PCM, el equipo de audio y buena parte de los materiales de insonorización. A ello se suman asientos tipo cubo de fibra de carbono con la inscripción “Flachbau RS” y una placa especial en el tablero que confirma su exclusividad con la leyenda “Factory One-Off 2026 | Flachbau RS”.

Pese a lo radical de la modificación, el auto conserva homologación para circular en carretera. Antes de completarlo, Porsche realizó simulaciones estructurales y aerodinámicas, pruebas en túnel de viento y sesiones de manejo que incluyeron 50 vueltas al Nürburgring-Nordschleife. El resultado es un ejemplar irrepetible que recupera una de las siluetas más reconocibles de la historia de competición de Porsche, pero reinterpretada sobre uno de los 911 más extremos de la era moderna.