La fiebre por BTS convierte la CDMX en una reunión masiva de fans
La llegada de BTS a la Ciudad de México no solo provocó llenos absolutos dentro del Estadio GNP Seguros; también generó una movilización masiva en los alrededores del recinto que terminó por abarrotar avenidas como Río Churubusco, Viaducto y accesos cercanos al Autódromo Hermanos Rodríguez.
Durante los días de concierto, miles de personas comenzaron a reunirse desde tempranas horas para intentar ingresar, convivir con otros fans o simplemente escuchar el espectáculo desde el exterior. Videos compartidos en TikTok, X y Facebook mostraron puentes peatonales saturados, largas filas y calles completamente llenas de asistentes vestidos con mercancía oficial, lightsticks y pancartas del grupo surcoreano.

Aunque el Estadio GNP Seguros tiene una capacidad cercana a las 65 mil personas por fecha, la cantidad de asistentes en los alrededores superó cualquier expectativa. Diversos reportes y estimaciones en redes sociales aseguraron que decenas de miles de personas permanecieron fuera del recinto, lo que convirtió el evento en una concentración masiva que rebasó la operación habitual de la zona.
Uno de los puntos más afectados fue Río Churubusco, donde el tránsito vehicular avanzó lentamente durante varias horas debido a la llegada constante de fans. Las estaciones del Metro cercanas, especialmente Ciudad Deportiva y Puebla, también registraron aglomeraciones importantes antes y después del concierto.

El fenómeno rápidamente se volvió viral porque muchas personas acudieron aun sin contar con boleto. Algunos asistentes llevaron bocinas, mantas e incluso organizaron reuniones improvisadas para escuchar el concierto desde el exterior del estadio y compartir la experiencia colectiva.
La demanda por ver a BTS en México también volvió a poner sobre la mesa el impacto global del grupo y el poder de convocatoria de su fandom, conocido como ARMY. En plataformas digitales circularon imágenes aéreas y videos nocturnos donde podía observarse una enorme cantidad de personas rodeando el recinto, algo que varios usuarios compararon con eventos deportivos internacionales o festivales masivos.
Más allá del espectáculo musical, los conciertos terminaron convirtiéndose en un fenómeno social y urbano que transformó por completo una de las zonas más transitadas de la capital mexicana durante el fin de semana.