Porsche presenta su nueva estrategia hasta 2035
Porsche presentó su estrategia hasta 2035, que incluye nuevos deportivos eléctricos, híbridos y de combustión, además de una reorganización de su negocio para reducir costos y mejorar su rentabilidad. Entre los proyectos destacan un futuro superdeportivo ubicado por encima del 911, un nuevo SUV y ajustes en la producción y la plantilla laboral.
El plan, denominado Sportwagenschmiede ’35, fue presentado en el Centro de Desarrollo de Weissach, Alemania. Con esta estrategia, la compañía busca obtener mayores ingresos por cada vehículo vendido, fortalecer su presencia en segmentos de alto valor y depender menos del volumen de comercialización.
Nuevos deportivos y SUV para los próximos años
Porsche continuará desarrollando vehículos eléctricos, pero también invertirá en motores de combustión e híbridos enchufables. La decisión permitirá mantener distintas alternativas de propulsión dentro de su catálogo.
Entre los modelos previstos se encuentran los 718 Boxster y Cayman eléctricos. La compañía espera que 2028 sea su primer año completo de producción y que ambos contribuyan al crecimiento de las ventas.
Ese mismo año, Porsche presentará un SUV del segmento B con versiones de combustión e híbridas enchufables. El modelo se ofrecerá junto al Macan eléctrico y, según las previsiones de la marca, comenzará a tener una contribución importante en sus resultados durante 2029.
Otro proyecto es el desarrollo de una plataforma para un superdeportivo de motor central que permitirá crear una nueva gama por encima del 911. Hasta el momento, Porsche no ha confirmado sus especificaciones técnicas ni una fecha de lanzamiento.
La compañía también estudia incorporar un SUV del segmento D, ubicado por encima del Cayenne, y ampliar la oferta del 911 con nuevas variantes.
En conjunto, Porsche contempla presentar al menos un nuevo producto representativo de la marca cada año hasta 2030.
Menos versiones y más opciones de personalización
Como parte de su reorganización, Porsche pretende reducir alrededor de 20% las variantes de sus modelos. El objetivo es simplificar la producción y disminuir los recursos destinados al desarrollo de vehículos.
La empresa calcula que esta medida podría aumentar aproximadamente 30% las ventas por variante a medio plazo.
Al mismo tiempo, buscará incrementar la participación de los modelos de los segmentos D y E, donde identifica mayores oportunidades de rentabilidad.
La personalización tendrá mayor importancia en esta etapa. Porsche ampliará sus programas Exclusive Manufaktur y Sonderwunsch, que permiten configurar vehículos con características específicas.
La compañía pretende multiplicar por seis las ventas de su programa Sonderwunsch y elevar alrededor de 20% el precio promedio de sus modelos de máxima categoría a medio plazo.
También aumentará su participación en Manthey Racing GmbH hasta 67%, con la intención de ampliar el desarrollo de componentes de alto rendimiento y vehículos de producción limitada.
Porsche contempla una reducción de 9,000 empleos
Los cambios no se limitarán al catálogo. La compañía también realizará ajustes en su estructura laboral y en sus procesos de fabricación.
A través del programa Future Package, Porsche acordó una reducción socialmente responsable de 9,000 empleos. El acuerdo incluye la garantía de mantener los puestos de trabajo del núcleo de su plantilla hasta 2035.
Además, el fabricante prevé reducir 40% los puestos directivos a medio plazo y disminuir 25% la plantilla en funciones directas e indirectas, con un objetivo estratégico de 30%.
La reorganización también contempla recortes de hasta 20% en los costos de desarrollo de futuras gamas, 20% en gastos de comercialización y distribución, y hasta 30% en costos de personal de producción.
En el área tecnológica, Porsche Engineering y Porsche Digital se integrarán en una nueva organización denominada Porsche Technologies.
A estas medidas se suma la decisión de concentrar recursos en el negocio automotriz. Porsche ha vendido sus participaciones en Rimac y Bugatti Rimac, acordó la venta de su consultora MHP y prevé cerrar determinadas actividades de Cellforce Group, Porsche eBike Performance y Cetitec.
El objetivo: mejorar la rentabilidad con menos ventas
Uno de los principales cambios financieros consiste en reducir la cantidad de vehículos que Porsche necesita vender para cubrir sus costos.
La meta es alcanzar su umbral de rentabilidad con menos de 200,000 unidades comercializadas, mediante una estructura operativa más eficiente y mayores ingresos por automóvil.
A medio plazo, la compañía busca alcanzar ingresos de entre 41,000 y 45,000 millones de euros, con un margen operativo sobre ventas de entre 10 y 15%.
También establece un margen de flujo de caja neto de su actividad automotriz de entre 9 y 12%.
A largo plazo, Porsche pretende alcanzar una rentabilidad operativa sobre ventas de 15% y un margen de flujo de caja neto automotriz de 12%.
El fabricante espera que, después del nivel máximo de inversión previsto para 2026, los gastos de investigación, desarrollo e inversión disminuyan de manera significativa.
Mayor colaboración tecnológica con Audi
Para reducir los costos de desarrollo, Porsche ampliará su cooperación con Audi mediante el uso de plataformas compartidas.
La estrategia contempla aprovechar la arquitectura PPE para vehículos eléctricos y la PPC para modelos de combustión.
Esta colaboración permitirá compartir recursos tecnológicos y componentes, aunque cada fabricante conservará características propias en sus vehículos.
Con Sportwagenschmiede ’35, Porsche busca modificar su estructura de negocio durante los próximos años. La estrategia combina nuevos modelos, distintas tecnologías de propulsión y una reorganización operativa con la que pretende mejorar sus resultados financieros y fortalecer su posición en el mercado de deportivos de alta gama.