Philips analiza el futuro de la tecnología médica en México
La tecnología médica en México avanza hacia modelos que buscan conectar equipos, datos clínicos e inteligencia artificial para facilitar el diagnóstico y mejorar la continuidad de la atención. Esta tendencia fue uno de los temas centrales del Mexico Health Summit 2026, realizado en Ciudad de México.
El encuentro reunió a más de 300 responsables de decisión y más de 30 ponentes para analizar temas como el acceso a los servicios de salud, el uso de inteligencia artificial en el diagnóstico, la regulación y las cadenas de suministro del sector.
Durante su participación, Negal Ciliberto, director general de Philips México, señaló que el desarrollo del sector no depende solamente de incorporar nuevos dispositivos. También requiere que los equipos, la información y los procesos puedan trabajar de manera coordinada.

Uno de los principales retos es el acceso oportuno al diagnóstico. En algunas comunidades, la distancia hacia centros especializados puede retrasar la atención. En las ciudades, los tiempos de espera también pueden convertirse en una barrera, especialmente en enfermedades crónicas donde una detección temprana puede influir en el seguimiento del paciente.
En este escenario, la inteligencia artificial puede ayudar a organizar y priorizar información clínica, además de simplificar algunas tareas operativas. El objetivo es que los profesionales tengan acceso a datos relevantes en distintos momentos del proceso de atención y puedan reducir parte de la carga administrativa.
La discusión también puso sobre la mesa que innovar no significa necesariamente reemplazar equipos. Otra vía consiste en aprovechar mejor la infraestructura disponible, conectar tecnologías que ya existen y mejorar los procesos dentro de las instituciones.
Entre las áreas con mayor potencial para los próximos años se encuentran el diagnóstico de precisión, las intervenciones mínimamente invasivas y el monitoreo de pacientes. Estas soluciones podrían tener mayor aplicación en cardiología, oncología, neurología y cuidados críticos.
El siguiente paso apunta hacia plataformas capaces de integrar hardware, software, datos e inteligencia artificial dentro de un mismo sistema. Sin embargo, su adopción también dependerá de la capacitación del personal, de los modelos de atención y de la colaboración entre las instituciones de salud.
Más que sumar dispositivos, el reto será conseguir que la tecnología disponible pueda conectarse, compartir información y responder de forma más directa a las necesidades de médicos y pacientes.