Porsche Design inaugura planta de relojería en Suiza

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Porsche Design puso en operación una nueva planta de relojería en Grenchen, con la que reorganiza su estructura productiva y concentra por primera vez todas las etapas de fabricación en un solo lugar. La instalación sustituye a su anterior sede en Solothurn y marca un cambio en la forma en que la marca gestiona este negocio.

El traslado responde a la necesidad de operar bajo un esquema más integrado. A partir de ahora, procesos como desarrollo, ensamblaje, control de calidad y servicio posventa se realizan dentro de una misma instalación, lo que permite reducir intermediarios y mantener un mayor control sobre cada fase.

El edificio donde se ubica la planta tiene origen en la década de 1950 y anteriormente estuvo ligado a la industria relojera, al haber sido sede de Eterna. Tras su adquisición, fue modernizado para adaptarse a los requerimientos actuales de manufactura de precisión.

Uno de los principales cambios en este nuevo esquema es el enfoque hacia la producción personalizada. La planta está diseñada para fabricar relojes configurados bajo especificaciones individuales, lo que implica un modelo menos orientado al volumen y más enfocado en la precisión y la adaptación a cada cliente.

Desde el punto de vista técnico, la instalación incorpora condiciones controladas necesarias para este tipo de fabricación. Incluye áreas con certificación especializada, control de temperatura y humedad, sistemas de ventilación con renovación constante de aire y espacios restringidos para evitar contaminación durante el ensamblaje. La iluminación también fue diseñada para facilitar la detección de imperfecciones mínimas.

Con una superficie cercana a los 3,600 metros cuadrados, el complejo está organizado bajo un flujo de trabajo continuo, con distancias cortas entre procesos y logística optimizada. Este tipo de organización toma referencias de esquemas utilizados en la industria automotriz, donde la eficiencia operativa es clave.

Además de las áreas productivas, el edificio integra espacios administrativos, zonas de desarrollo y áreas abiertas al público. Bajo un concepto de planta visible, se contemplan recorridos guiados que permiten observar parte del proceso de fabricación, así como espacios donde los clientes pueden configurar sus propios relojes.

En materia energética, la instalación incorpora un sistema de paneles solares que cubre una parte del consumo, así como soluciones de climatización diseñadas para mantener condiciones estables sin elevar el gasto energético.

La elección de Grenchen no es casual. Se trata de una región con fuerte tradición en la relojería y con acceso a proveedores especializados y mano de obra calificada, lo que facilita la operación y el mantenimiento de estándares técnicos.

Con esta nueva planta, Porsche Design ajusta su modelo operativo en relojería hacia un esquema más controlado y centralizado, donde la personalización y la precisión tienen mayor peso que la producción a gran escala.

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