Bugatti despide al W16 con el Mistral “Blanc Éternel”
Bugatti presentó el W16 Mistral “Blanc Éternel”, una unidad única que combina diseño digital, trabajo artesanal y detalles en porcelana. El modelo fue desarrollado junto con Königliche Porzellan-Manufaktur Berlin, conocida como KPM, y llega como una de las últimas expresiones de calle del motor W16, una arquitectura que marcó la historia moderna de la marca francesa.
La propuesta forma parte del programa Bugatti Sur Mesure, dedicado a proyectos de personalización de alto nivel. En este caso, el “Blanc Éternel” no solo destaca por su acabado exterior, sino por el vínculo que establece con una colaboración previa entre Bugatti y KPM: el Veyron Grand Sport “L’Or Blanc”, presentado hace 15 años e inspirado también en la porcelana.

Una reinterpretación del diseño en porcelana
El nuevo W16 Mistral “Blanc Éternel” retoma esa historia, pero no la replica. Mientras el Veyron “L’Or Blanc” se distinguía por sus líneas azules sobre una base blanca, inspiradas en un jarrón de porcelana diseñado por Enzo Mari para KPM, esta nueva unidad adopta un lenguaje más técnico y contemporáneo.
La carrocería blanca del Mistral está recorrida por líneas negras que representan la estructura digital con la que fue diseñado el vehículo. Bugatti explica que el modelo fue desarrollado mediante superficies digitales conocidas como NURBS, utilizadas para definir con precisión los volúmenes del auto. En esta edición, ese proceso normalmente invisible se convierte en parte central del diseño exterior.
Aunque la idea parte del entorno digital, la ejecución fue manual. La carrocería se terminó primero en blanco puro, después fue lijada y preparada para recibir el patrón gráfico. Cada línea fue colocada a mano con cinta sobre el vehículo y posteriormente se aplicó la pintura negra en los espacios definidos.
El resultado es una composición en blanco y negro que resalta las formas principales del W16 Mistral, desde la parrilla de herradura y el perfil frontal esculpido, hasta la línea C lateral, las tomas de aire y la firma luminosa trasera en forma de X.

Detalles de porcelana hechos por KPM
La porcelana tiene un papel clave en esta unidad. KPM desarrolló piezas específicas para el exterior, entre ellas el emblema EB, las tapas de combustible y aceite, así como dos incrustaciones en la cubierta del motor con el símbolo de KPM Berlin.
La fabricación de estos componentes requirió un proceso especializado, ya que la porcelana se contrae durante la cocción. De acuerdo con la información de Bugatti, sus dimensiones finales pueden variar 17% frente a la pieza original sin cocer, por lo que cada elemento tuvo que calcularse con precisión para integrarse correctamente al vehículo.
En el interior, Bugatti trasladó el mismo lenguaje visual de la carrocería al cuero blanco. Para lograrlo, desarrolló un proceso específico que permitió aplicar líneas negras sobre la piel, manteniendo la definición del trazo y la resistencia del material.
El habitáculo también incorpora porcelana en elementos de contacto directo, como la palanca de cambios, los botones de los elevadores de ventanas, la cubierta de las bocinas, las incrustaciones de las rodilleras y el reposabrazos de la consola central. Con ello, el material no queda limitado a una función decorativa, sino que forma parte de la experiencia dentro del auto.

Un cierre simbólico para el W16
El W16 Mistral “Blanc Éternel” tiene un significado especial dentro de la historia reciente de Bugatti. El Veyron fue el modelo que consolidó al motor W16 como uno de los símbolos técnicos de la marca, mientras que el Mistral representa su última expresión de carretera.
Por esa razón, esta unidad funciona como un puente entre dos momentos de la firma: el inicio de una etapa marcada por el Veyron y el cierre de esa misma arquitectura mecánica con el Mistral.
Además del vehículo, Bugatti y KPM desarrollaron una colección limitada de porcelana inspirada en el “Blanc Éternel”. La serie incluye la To-Drive Cup y la Aviator Cup de KPM en dos tamaños, con una producción limitada a 1,000 piezas hechas a mano.
Con esta creación, Bugatti retoma una colaboración histórica y la adapta a un lenguaje actual. El W16 Mistral “Blanc Éternel” reúne diseño digital, manufactura artesanal y porcelana en una pieza única que acompaña el cierre de la era W16.