Hennessey presenta Blackbird
Hennessey Special Vehicles presentó Blackbird, un nuevo hiperdeportivo que se aleja de la competencia por alcanzar cifras extremas de potencia para concentrarse en una experiencia de conducción más directa. El modelo combinará un motor V8 atmosférico, transmisión manual, tracción trasera y una cabina sin pantallas.
Blackbird será el tercer hiperdeportivo desarrollado por la compañía estadounidense, después de Venom GT y Venom F5. Aunque mantendrá un nivel elevado de desempeño, Hennessey explica que su enfoque estará en la relación entre el conductor, el automóvil y el camino, además de ofrecer mayor comodidad para viajes largos.

Un V8 desarrollado con Ilmor
El nuevo modelo utilizará un motor V8 atmosférico de 6.2 litros desarrollado en colaboración con Ilmor Engineering. La marca estima una potencia de entre 800 y 850 caballos de fuerza, con un régimen superior a las 9,000 revoluciones por minuto.
El propulsor estará conectado a una transmisión manual de seis velocidades con rejilla expuesta. Toda la potencia será enviada al eje trasero, sin asistencia híbrida, turbocompresores ni una alternativa automática.
Hennessey establece como objetivos una aceleración de 0 a 60 mph, equivalentes a 96 km/h, en 2.5 segundos, así como una velocidad máxima de 220 mph, cerca de 354 km/h. Estas cifras aún corresponden a metas de desarrollo y no a resultados definitivos obtenidos durante pruebas de producción.

Construcción ligera en fibra de carbono
Blackbird estará construido sobre un monocasco específico de fibra de carbono y utilizará una carrocería fabricada con el mismo material. El peso en seco previsto será inferior a 3,000 libras, aproximadamente 1,361 kilogramos.
La configuración técnica incluirá suspensión interior adaptativa, frenos con sistema ABS, control de tracción y neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2. Hennessey también ofrecerá dos diseños de ruedas desarrollados específicamente para el vehículo.

Diseño inspirado en el SR-71 Blackbird
El nombre del automóvil y diferentes elementos de su diseño están inspirados en el avión de reconocimiento Lockheed SR-71 Blackbird. La influencia aeronáutica puede observarse en las proporciones de la carrocería, las superficies laterales y los estabilizadores verticales activos instalados en la parte trasera.
Estos elementos aerodinámicos podrán desplegarse automáticamente al alcanzar determinada velocidad, además de ser activados manualmente por el conductor. La producción limitada a 71 unidades también funciona como una referencia directa al nombre del avión.

Una cabina sin pantallas
Uno de los aspectos más particulares de Blackbird será su interior. Hennessey prescindirá de una pantalla central de infoentretenimiento y de un cuadro de instrumentos digital. En su lugar, utilizará un tacómetro analógico, controles físicos, una llave convencional y una palanca de velocidades con mecanismo visible.
La conectividad con Apple CarPlay y Android Auto estará disponible mediante el teléfono del conductor, colocado en un soporte específico. La intención es conservar funciones modernas sin convertir las pantallas en el centro de la experiencia.

Producción limitada a 71 unidades
Hennessey fabricará únicamente 71 ejemplares de Blackbird, con un precio inicial de 2.5 millones de dólares antes de impuestos y opciones. De acuerdo con la compañía, más de dos terceras partes de la producción ya fueron asignadas.
El vehículo será diseñado, desarrollado y fabricado en Texas. La producción para clientes está prevista para comenzar después de que concluya la fabricación de Venom F5, con entregas proyectadas entre 2029 y 2030.