Porsche logra celdas de alto rendimiento con metales rescatados
Un hito técnico en la transición hacia la movilidad eléctrica ha tomado forma en Alemania. Por primera vez, Porsche ha conseguido fabricar celdas de batería de alta tensión cuyo cátodo está elaborado en su totalidad con componentes reciclados, marcando un avance clave hacia la independencia en el suministro de minerales valiosos y el cierre definitivo del ciclo de vida de sus componentes.
A diferencia de otros esquemas de recuperación industrial, los insumos utilizados para esta innovación no provienen del mercado abierto: se obtuvieron exclusivamente de acumuladores en desuso de la propia marca, los cuales fueron recolectados a través de la red de Centros Porsche en territorio alemán. En el proceso se recuperaron metales esenciales como el cobalto, el níquel, el manganeso y el litio, logrando reemplazar por completo las materias primas de extracción primaria que tradicionalmente se emplean en la fabricación de estos elementos.
Detrás de este avance se encuentra una alianza estratégica con cylib, una empresa emergente surgida de la investigación en la Universidad RWTH de Aquisgrán. Mediante un convenio operativo puesto en marcha en mayo de 2026, las baterías retiradas son sometidas a un procedimiento hidrometalúrgico basado en agua, diseñado para minimizar la huella ambiental del tratamiento mecánico y químico.
Actualmente, las celdas desarrolladas con este material 100% recuperado han salido del laboratorio para integrarse en una flota de vehículos de prueba de la firma de Stuttgart. El propósito principal de estas evaluaciones en ruta es ratificar que los insumos secundarios mantengan los estándares de calidad, resistencia y prestaciones que exige el fabricante.
Según explicó Joachim Scharnagl, responsable de Compras en el Consejo de Dirección de Porsche AG, haber conseguido celdas compuestas íntegramente por elementos reciclados representa un paso crucial para reducir la vulnerabilidad frente a las cadenas globales de extracción y acelerar la economía circular. En la misma línea, Lilian Schwich, cofundadora y codirectora de cylib, destacó que la experiencia demuestra en la práctica que las materias primas recuperadas pueden volver a alimentar acumuladores de alto rendimiento.
Los resultados preliminares del ensayo confirman la factibilidad técnica del método, y se espera contar con datos definitivos durante la segunda mitad de 2026. El volumen de metal procesado mediante este sistema se está contabilizando en un registro de materiales para que, a partir de 2028, se encuentre disponible para Porsche y sus proveedores de celdas, abriendo la puerta a su integración formal en la producción de vehículos en serie.