Ferrari rescata puntos en Spielberg
Ferrari salió del Gran Premio de Austria con puntos, aunque también con una señal clara: el ritmo de carrera sigue siendo una de sus principales tareas pendientes. En Spielberg, Lewis Hamilton terminó quinto y Charles Leclerc fue octavo, en un domingo complicado para la escudería italiana, marcado por la degradación de los neumáticos, la falta de velocidad en recta y una estrategia que no logró cambiar el rumbo de la carrera.
El equipo sumó 14 puntos en el Red Bull Ring, pero el resultado no ocultó las dificultades que enfrentaron sus dos pilotos durante las 71 vueltas. Desde el inicio, los Ferrari SF-26 quedaron por debajo del ritmo de sus rivales directos y se vieron obligados a correr más a la defensiva que al ataque.
Un buen arranque sin continuidad
La salida fue uno de los momentos más positivos para Ferrari. Hamilton logró superar a Leclerc en la primera vuelta, mientras ambos pilotos intentaban mantenerse cerca del grupo delantero. Sin embargo, el avance inicial perdió fuerza rápidamente.
Con neumáticos medios, los dos monoplazas comenzaron a mostrar limitaciones frente a Andrea Kimi Antonelli y Max Verstappen, quienes lograron abrir distancia. Ferrari intentó reaccionar desde el muro de pits y modificó su plan de carrera, pasando de una estrategia de dos paradas a una de tres.
La apuesta no funcionó como esperaba el equipo. Hamilton perdió posición frente a Oscar Piastri y terminó en quinto lugar. Leclerc, por su parte, cayó detrás de Lando Norris e Isack Hadjar, cerrando el Gran Premio en la octava posición.

Hamilton señala el desgaste de neumáticos
Lewis Hamilton reconoció que la carrera fue especialmente exigente por el calor y por el comportamiento del auto. El británico explicó que, al inicio, tuvo la impresión de que podía pelear por un mejor resultado, pero el rendimiento del SF-26 no fue suficiente para sostener esa posibilidad.
El piloto destacó el trabajo del equipo en las paradas en pits, aunque señaló que Ferrari todavía tiene dificultades en las rectas. También apuntó a la alta degradación de los neumáticos como uno de los factores que más afectaron su carrera.
Hamilton explicó que la estrategia de tres paradas ya era una opción considerada antes de la salida, principalmente por las temperaturas de la pista. Aun así, admitió que, con el ritmo disponible, era difícil conseguir mucho más en Austria.
Leclerc no encontró balance en carrera
Charles Leclerc también tuvo un domingo complicado. El monegasco explicó que Ferrari eligió una configuración similar a la que utilizó en Austria el año pasado, una decisión que funcionó durante la clasificación, pero no en condiciones de carrera.
Su principal problema estuvo en la parte trasera del auto. Esa falta de estabilidad provocó deslizamientos constantes y le impidió mantener un ritmo competitivo durante varias fases del Gran Premio.
Leclerc recordó que Ferrari había mostrado un mejor desempeño en Barcelona, por lo que considera que las actualizaciones tienen potencial. Sin embargo, señaló que los autos actuales son muy sensibles a la configuración y que salirse de la ventana ideal puede afectar de manera importante el rendimiento.
Vasseur admite fallas desde el viernes
Fred Vasseur, jefe de equipo de Ferrari, reconoció que el fin de semana no comenzó de la mejor manera. La escudería tuvo problemas desde las prácticas libres del viernes y no logró completar tandas largas suficientes para preparar con mayor precisión el ritmo de carrera.
Aunque el equipo mejoró a una vuelta durante la clasificación, esa recuperación no se trasladó al domingo. Vasseur aceptó que Ferrari pudo haberse enfocado demasiado en Mercedes y que la estrategia fue más agresiva de lo necesario al intentar seguir una pelea que, por ritmo, no parecía estar a su alcance.
El directivo aseguró que el equipo revisará lo ocurrido en Spielberg para corregir errores y enfocar mejor el trabajo antes de la siguiente fecha.
Silverstone, la próxima oportunidad
Ferrari llegará al Gran Premio de Gran Bretaña con varios puntos por analizar. La degradación de neumáticos, la velocidad en recta y la configuración del SF-26 serán áreas clave antes de competir en Silverstone.
La cita británica tendrá un significado especial para Hamilton, al tratarse de su carrera de casa. Para Ferrari, será una nueva oportunidad para medir si puede recuperar competitividad después de un fin de semana difícil en Austria.